Quiénes somos

El Liceo Politécnico es un colegio de Secundaria y Bachillerato de Sant Cugat del Vallés, que comparte titularidad con la escuela Santa Isabel del mismo municipio.

En 2012 la Fundación EDUCAT, formada por un grupo de profesores y familias, compró el Liceo Politécnico de Rubí, que entonces ofrecía infantil y primaria y tenía 196 alumnos. En 5 años la escuela pasó a doblar el número de alumnos, y la secundaria se trasladó a Sant Cugat con el nombre de Liceu Politècnic.
El curso 2021-22 EDUCAT asume la escuela Santa Isabel, y crea la Guardería Anna Ravell, en honor a la fundadora de las franciscanas misioneras.
El origen de la Fundación Educat está en la experiencia educativa y la amistad de un grupo de profesores, preocupados por ofrecer una educación rigurosa y humanamente sólida a los jóvenes de hoy.
En un mundo que ha cambiado mucho y que es muy complicado para los jóvenes, queremos crear un espacio donde las familias encuentren el acompañamiento necesario para educar bien a sus hijos. Es posible ofrecer una educación realista y que respete y estimule el deseo y la capacidad de conocer de los niños y jóvenes.
Insistimos en las cosas que tienen un valor perenne: la importancia del esfuerzo personal y del trabajo, las clases bien hechas, la innovación inteligente, la relación familia-escuela y, aunque tenemos como horizonte la Universidad, acompañamos a los alumnos que se encaminen hacia otras opciones formativas.

Qué tipo de escuela somos

La escuela comparte con las familias la tarea de acompañar a los niños y jóvenes en su maduración y así ayudarlos en su camino hacia la felicidad, esto es, hacia un conocimiento y una estima más profundos de las cosas y la vida. Por ello, educar no es solo instruir, sino también introducir a la persona en la realidad, en el significado y el valor que tienen las cosas, despertando preguntas decisivas para la vida. Una escuela o una sociedad que renuncian a educar es que han perdido el gusto por su propia cultura y ya no saben qué ofrecer a los jóvenes, como vemos, desgraciadamente, con frecuencia.
Con la incorporación del Santa Isabel el Liceo se convierte en la continuidad natural de las familias que así lo deseen, y pasa a ser una escuela cristiana abierta a todos aquellos que quieran recibir la formación decisiva de los 12 a los 18 años.
La apertura a las preguntas fundamentales de la vida y la búsqueda del sentido son fundamentales para ofrecer a los jóvenes una maduración adecuada y equilibrada, así como, la riqueza de la tradición cristiana, con todos sus grandes hombres y mujeres, es el marco de referencia con el cual los jóvenes son invitados a confrontarse y a hacerse preguntas.

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