Quiénes somos

El Liceu Politècnic es una escuela concertada de iniciativa social, que fue fundada en 1965 en Rubí, y que también está en Sant Cugat del Vallès.

En el año 2012 la Fundación EDUCAT, formada por un grupo de profesores y familias, compró Liceu Politècnic, que entonces ofrecía infantil y primaria y tenía 196 alumnos. El curso siguiente el equipo promotor consigue abrir Secundaria en la finca de Ca n’Oriol de Rubí, y el curso 2018-19 se trasladó la ESO s Sant Cugat, y se abrió Bachillerato. Ahora tiene casi 400 alumnos.

La Fundació Educat nace de la experiencia educativa y la amistad de un grupo de profesores, preocupados por ofrecer una educación que quiere responder a las necesidades educativas de las familias en el momento actual, en un mundo que ha cambiado mucho y en el que es difícil poder educar bien. Pero, a pesar de todas las dificultades actuales, es posible hacerlo ofreciendo una educación realista y que respete y estimule el deseo y la capacidad de conocer los niños y jóvenes.

En estos tiempos en que el ambiente cultural dominante invita a la relajación ya no esforzarse, nosotros recordamos la importancia del esfuerzo personal y del trabajo, acompañado y supervisado por el adulto, y tenemos como último punto de mira la Universidad, sabiendo que hay otras opciones más adecuadas para algunos alumnos.

Esta manera de hacer comporta una estrecha colaboración con las familias, con el fin de unificar criterios y poder acertar en el seguimiento de los niños y las propuestas que les hacemos. La sinceridad y la veracidad en el trato con las familias es fundamental para conocer los niños y niñas y poderlos acompañar, así como para ayudar a las familias en sus decisiones.

¿Qué tipo de escuela somos?

La escuela comparte con las familias la tarea de acompañar a los niños y jóvenes en su maduración y así ayudarles en su camino hacia la felicidad, esto es, hacia un conocimiento y una estimación más profundos de las cosas y la vida. Por eso educar no es sólo instruir, sino también introducir a la persona a la realidad, en el significado y el valor que tienen las cosas, despertando preguntas decisivas para la vida. Una escuela o una sociedad que renuncia a educar es que ha perdido el gusto por su propia cultura, y ya no sabe qué ofrecer a los jóvenes.

Todos los padres y madres, por el simple hecho de traer hijos al mundo y amarlos, queremos darles lo mejor y ayudarles a que sepan elegir lo bueno y auténticas, es decir, queremos transmitirles lo más valioso que hemos recibido de nuestras familias, una formación humana y académica basada en la seriedad, la exigencia, la dedicación y el gusto por el trabajo bien hecho.

Nuestra escuela es laica en el sentido de que no presupone la creencia religiosa en nuestros alumnos y familias, provenientes de ambientes y situaciones bastante diversas. Por esta razón pueden escoger entre religión y ética. Laico para nosotros significa libre, es decir, abierto a las preguntas fundamentales de la vida y su comparación con la tradición cristiana.

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